viernes, noviembre 04, 2005

Odecu pide al Ministerio de Salud aclarar posibles casos humanos del "mal de las vacas locas" en Chile


La Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (Odecu) pidió al ministerio de Salud aclarar si está cumpliendo con la obligación de notificar los casos humanos sospechosos del llamado "mal de las vacas locas".
Entre humanos, se le conoce como mal de Creutzbeldt Jakob y hay al menos una decena de casos por año. No obstante, en septiembre pasado, el ministerio de Salud publicó un instructivo en el Diario Oficial en el que obliga a todos los servicios de salud a notificar, en forma inmediata posibles casos sospechosos de esta patología.
La Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) es un raro trastorno del cerebro, degenerativo e invariablemente mortal. Afecta aproximadamente a una de cada un millón de personas en todo el mundo y a unas 200 personas en los Estados Unidos.
En Chile habría una subnotificación de casos pero se estima que aparecería cerca de una decena al año.
La ECJ aparece generalmente en etapas más avanzadas de la vida y mantiene una trayectoria rápida. Típicamente, los síntomas comienzan aproximadamente a la edad de 60 años y un 90 por ciento de los pacientes muere en un año. En las etapas iniciales de la enfermedad, los pacientes sufren falla de la memoria, cambios de comportamiento, falta de coordinación y perturbaciones visuales. A medida que progresa la enfermedad, el deterioro mental se hace pronunciado y pueden ocurrir movimientos involuntarios, ceguera, debilidad de las extremidades y coma.
ODECU relata en su sitio web haber asistido a la familiar de un paciente que murió por esta enfermedad a mitad de año.

Más sobre el mal de Creutzfeldt Jakob

1 comentario:

Verónica dijo...

Querido amigo: como siempre, un interesante post en su blog. ¿Qué los sintomas aparecen después de los 60 años? Dios! ¿Cómo saber entonces si estamos contagiados de dicho mal?

Me asusté. Pero bueno, lo veo difícil, ya que consumo muy poca (por no decir nada) carne roja. Sólo como pollo, pescado y pavo. También, consumo bastante las vienesas de pollo y pavo, que no deben ser para nada saludables. Me pregunto de qué estarán hechas...

El próximo fin de semana andaré por su ciudad. Un poco de contaminación no me hará mal. Aprovecho de contarte, además, que mañana trabajaré en mi plantilla y te incluiré en mis links (aunque debí haberlo hecho hace tiempo ya)

Un abrazo!