Por Víctor Hugo Durán
Mientras en el mundo entero se recordó hoy a los millones de muertos por el contagio de VIH Sida, la Iglesia Católica insiste en no validar ni fomentar el uso del condón como un instrumento preventivo.
Luego de más de 20 años desde la aparición de la epimdemia, son más de 40 millones las personas contagiadas. Solo cinco millones este año, en que se batió un récord de casos nuevos. El virus se transmite de tres formas: contactos sexuales, transfusiones sanguíneas y uso de jeringas infectadas y de la madre al hijo en gestación.
Y para prevenir, las alternativas son tres: no tener sexo o abstenerse; mantener una pareja sexual única y usar preservativo. El sida es una enfermedad que en la gran mayoría de los casos es de transmisión sexual y por eso llama la atención que la Iglesia insista en no respaldar el uso del condón para las personas que tienen vida sexual activa. Para la Iglesia, el ideal es la abstinencia o la pareja única, tal como lo dijo hoy el Papa Benedicto XVI, al resaltar que castidad y fidelidad sirven para frenar el sida, a diferencia del condón.
Si la abstinencia es una opción, la población humana desaparecerá. La pareja única es una buena opción, pero no siempre se logra y ante ello, la mejor forma de protegerse es usando el condón.
Diversos estudios han demostrado que la efectividad del condón varía entre el 80% y 90% e incluso puede ser aún mayor si es bien usado.
En Chile, sin embargo, se sigue usando poco. Por miedo, por verguenza, por temor al que dirán. Los jóvenes temen que los mayores los miren mal. Y no tienen acceso fácil. En las farmacias un pack cuesta sobre mil pesos (dos dólares), dinero que muchos jóvenes usan para trasladarse a sus colegios.
La actitud de la Iglesia de mostrar el uso del condón como un "pecado que te lleva al infierno" ha tenido su resultado. 40 millones de contagiados, sólo cinco millones este año. Y crece, en especial en Chile, entre sectores en que el catolicismo está muy arraigado: la pobreza, la ruralidad, y las mujeres. La Iglesia, desgraciadamente, no se hace cargo de chilenas pobres que creyeron en la fidelidad de sus maridos; no se hace cargo de jóvenes que ven truncadas sus vidas porque tuvieron miedo a pedir a sus padres o profesores un condón y no se hace cargo de enseñar y de dar la posibilidad de optar. Por cualquiera. Pero usando una.
Fuentes: La Voz de Galicia, La Nación de Chile y Tiscali de España
Más sobre el sida: www.vivopositivo.cl; www.sidaccion.cl; www.minsal.cl; www.conasida.cl
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