El ex ministro de Economía de la administración Lagos, Jorge Rodriguez Grossi, y el abogado integrante del Tribunal Constitucional y ex diputado, Teodoro Rivera, integran desde el pasado viernes el directorio de Chiletabacos, la principal tabacalera nacional.
El ingreso ex funcionarios de alto rango al mundo privado está provocando polémica. De hecho, en la edición de hoy del diario La Nación se evidencia el conflicto por la integración de ex personeros públicos en los directorios de grandes empresas. Ahí se menciona la situación de Rodríguez.
Cabe recordar que durante el pasado Gobierno de Ricardo Lagos se intentó elevar el impuesto al tabaco para financiar la reforma sanitaria y el programa Chile Solidario, lo que finalmente no prosperó. La idea no contó con el respaldo de la oposición y de algunos senadores DC.
El Mercurio también publicó la integración del ex ministro al directorio de Chiletabacos, que en su sitio web muestra su nueva máxima plana, en la que ya no está Alberto Etchegaray, otro ex ministro DC de la administración de Patricio Aylwin y hoy presidente del directorio de la empresa de celulosa Celco.
Otra nuevo miembro del directorio de la tabacalera es Teodoro Rivera, ex diputado y primer abogado integrante del Tribunal Constitucional.
Es preciso recordar que los nombramientos en Chiletabacos se concretaron el viernes pasado, apenas tres días después de que la nueva ley que regula la publicidad y venta del tabaco precisamente terminó su trámite en el Tribunal Constitucional y no sufrió modificaciones en esta instancia.
La incorporación de figuras políticas al ámbito privado ha despertado suspicacias en muchos ámbitos, particularmente por los contactos que manejan a nivel parlamentario y partidario y su eventual nivel de influencia en decisiones de tipo gubernamental. Es por eso que se está hablando desde hace bastante tiempo de la necesidad de fijar una ley que regule el lobby y especifique en forma clara cuándo se está realizando un lobby o cabildeo o cuando se están defendiendo legítimos intereses. En este caso puntual, hay que recordar que la industria del tabaco es legal, no está proscrita y el negocio está debidamente regulado.
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1 comentario:
Realmente necesaria es esa ley que podría regular este tipo de nuevas contrataciones de quienes efectivamente tienen más de alguna influencia.tampoco hay que olvidarse que la gente necesita trabajar, pero hay que regularlo donde y cómo.
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