lunes, julio 17, 2006

Ambientes libres de humo de tabaco: un derecho humano, no una opción

Por Víctor Hugo Durán, desde Washington DC, Estados Unidos

Trabajar en un ambiente libre de humo de tabaco no es un privilegio, es un derecho humano. Así lo plantea un informe dado a conocer los últimos días por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), como parte de la 13ª Conferencia Mundial Tabaco o Salud, clausurada este sábado en Washington DC.
Tan grave es la situación actual y la contaminación que sufren miles y miles de no fumadores que -en los meses próximos- la Organización Mundial de la Salud estará emitiendo recomendaciones concretas para que se exijan espacios libres de humo de tabaco en todos los lugares cerrados, incluyendo bares y restoranes, y que se fomente la educación familiar para disminuir el consumo de tabaco al interior del hogar.
El planteamiento no es menor. Y veamos por qué. La evidencia es clara. El humo del tabaco no sólo es dañino para quien lo inhala al fumar, sino también para quienes están en su entorno más cercano, es decir, casas y lugares de trabajo.
De hecho, un informe del Surgeon General de los Estados Unidos presentado en la conferencia no hace más que ratificar que el humo del tabaco ambiental es altamente tóxico y dañino. Aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, y de otros tipos de cánceres. En este sentido, las llamadas campañas de “cortesía” o “tolerancia” que promueve la industria a través de asociaciones de dueños de restaurantes no tienen ningún sentido, particularmente porque está plenamente demostrado que el humo circula de un lugar a otro sin problemas y se mantiene impregnado en paredes o techo durante semanas incluso. Por ejemplo ¿se bañaría usted en una piscina que –a favor de la tolerancia- permitiera orinar en un sector? ¿Se lanzaría un clavado en una piscina que ofreciera “la cortesía” de orinar? Ni siquiera hay que pensarlo.
La doctora Vera Luiza Da Costa e Silva, consultora del ministerio de Salud de Brasil y una de las principales investigadoras en el tema del tabaco asegura que “el tabaquismo pasivo es un problema de salud pública” y que aún existe un enorme desconocimiento y desinformación de las personas. Aún se minimiza el impacto de este problema, añade. El tabaquismo pasivo enferma al niño y al adulto y entre sus efectos están el cáncer de pulmón, el infarto cardíaco y diversas afecciones respiratorias en los niños.
“La industria ha avanzado con estrategias destinadas a que el público elija, utilizando algunos sistemas de ventilación o mercadeo de convivencia armónica, como la ‘Cortesía de elegir’”, asegura. “Pero no existe un sistema de ventilación capaz de proteger a las personas del tabaquismo pasivo y no hay política de cortesía que beneficie a la población. Prohibir el consumo en sitios cerrados es la mejor política. Ahora nuestro reto es desincentivar el consumo al interior de las casas”.
Por eso que durante la conferencia mundial hubo inquietud por la actitud que está adoptando la industria en Chile, evaluando crear Public Places Smoking en diversos sitios de alta afluencia de público.
“¿Por qué la industria se preocupa de crear estos espacios? Porque lo que le interesa es hacer publicidad y promoción de su producto y estimular al fumador a seguir haciéndolo. Además no sólo daña al que fuma, sino que sensibiliza a la sociedad para que fume más y a los niños a que consuman”.
La norma chilena, si bien es considerada un avance en comparación a lo que existía, es vista como “parcial” pues dejó abierto el espacio al consumo en algunos sitios cerrados. En Chile se terminó cediendo a las presiones de la industria y del sector gastronómico, permitiendo que dispongan de áreas especiales para fumar. Ello, por el temor de posibles pérdidas económicas. En la ciudad de El Paso, en Estados Unidos, se aplicó una norma que restringió completamente el consumo y también fue resistida por los dueños de restoranes. Tras casi cinco años de aplicación, las ganancias en estos locales han crecido a un ritmo de 10% a 15% anual. En Uruguay, la gente no ha dejado de ir a los restoranes. Lo mismo pasa en Nueva York, Washington, el estado de California o Irlanda. En todos estos países se planteó que el problema del tabaco no sólo afecta al no fumador que llega de visita a comer, sino también al personal que trabaja ahí, para quien aumenta el riesgo de enfermar y para quienes no existe ningún tipo de protección sanitaria o laboral específica. En Chile, por ejemplo, la ley no establece ningún tipo de beneficio especial para los trabajadores que estarán en estas áreas. Es decir, eventuales enfermedades derivadas de su exposición al humo deberán ser costeadas por ellos mismos o sus familias.
Para el coordinador de tabaco de la OMS, Armando Peruga, en Chile este tema no se resolvió de la mejor manera. “La manera en como se resolvió la ley chilena no es la mejor. Creo que fue un avance con respecto a lo que había, pero hay que seguir avanzando. ¿Por qué los trabajadores de esos lugares [bares y restoranes] tienen menos derecho a la protección a su salud que el resto de las personas?”.
La estimación general es que entre el 10 y 15% de las muertes que se producen en el mundo por tabaco son debidas a la exposición al humo de tabaco ajeno. Si esa cifra se lleva a Chile se podía plantear que 1.400 a 1.500 muertes –de las 14 mi anuales en promedio por tabaquismo- se deberían a la inhalación de humo de tabaco ambiental.
El informe de OPS, denominado "Exposición al humo del tabaco ajeno en las Américas, una perspectiva de derechos huamos" plantea que "el humo del tabaco contiene miles de productos químicos, de los cuales al menos 250 se saben que son tóxicos o cancerígenos. Estos incluyen benceno, cadmio, formaldehído e hidrocarburos aromáticos policíclicos. El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) y el Programa de Toxicología Nacional del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos han clasificado al humo del tabaco ajeno como un carcinógeno humano. En enero de 2006, la Agencia de Protección Ambiental de California (EPA Cal) determinó que el humo del tabaco ajeno constituye un contaminante tóxico del aire.

Los niños en peligro

Uno de los ejemplos más evidentes de este preocupante panorama mundial lo constituyen los niños.
Durante la conferencia de Washington, fue presentado un artículo suplementario de la revista Tobacco Control, en el que se hizo una evaluación de más de 130 naciones del mundo, en especial países pobres y en vías de desarrollo. Chile fue incluido en esta medición y los resultados fueron preocupantes, según explicó el coordinador del área de tabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Armando Peruga.
De acuerdo a las cifras generales, cerca del 60% de los niños chilenos está expuesto al humo del cigarrillo al interior de su casa. En espacios públicos como bares o restoranes, este indicador sube a casi el 70%. Si bien no es tan alto como en otras naciones, sí está por encima de la media latinoamericana, indicó Peruga.
“La exposición de estos niños es extremadamente alta. Incluso en los países con indicadores más bajos, la mitad de los chicos está respirando humo de tabaco ajeno. La magnitud del problema es grande y por lo tanto hay que tomar medidas. Son cifras bastante importantes porque los chicos que respiran este humo con frecuencia, una vez a la semana terminan teniendo problemas respiratorios, como asma, alergias y resfriados. Estudios realizados en Estados Unidos señalan que una gran cantidad de consultas pediátricas de tipo respiratoria son provocadas por respirar involuntariamente humo de tabaco”.
Debido a estos resultados y a que el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) no fue lo suficientemente enfático en los espacios libres de humo, es que en el mes de septiembre la OMS hará esta recomendación.
“OMS está recomendando dos cosas próximamente. Y por muy obvias [que parezcan] nunca antes las habíamos dicho. Una es que los gobiernos deben legislar para que todos los lugares públicos y todos los lugares de trabajo sean completamente libres de humo de tabaco. Eso incluye bares y restaurantes”, señaló Armando Peruga. La segunda recomendación apunta a fomentar la educación para que no se fume al interior de las casas, espacio que no puede ser regulado por ley.

El apoyo de los niños

Afortunadamente, los más afectados por el humo del tabaco apoyan las restricciones. “Estos chicos apoyan masivamente la creación de ambientes libres de humo. En las Américas, el 80% de los niños apoyan este tipo de cosas, aprovechémoslo. Esto es un mensaje para todos nosotros, para que los padres, los educadores, los políticos, respondamos a este deseo”, sentenció Peruga.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se debe respetar el espacio para los no fumadores, no es justo que por culpa de los fumadores activos nos conviertan en fumadores pasivos y lo peor de todo que suframos las consecuencias del tabaco. El cáncer pulmonar es la principal consecuencia del tabaco, esta enfermedad en etapas avanzadas causa dolor crónico en el paciente lo cual afectará su calidad de vida. Es recomendable visitar a doctores especialistas en pain management doctors para que le brinde un tratamiento para calmar su dolor crónico.