miércoles, octubre 19, 2005

Ley del Tabaco: Jerigonza legislativa, todo queda igual

(Este es un excelente artículo de opinión de Omar Pérez Santiago, escritor, jefe del área técnica de la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (Odecu) y representante de la Liga Chilena por el Control del Tabaco.)

El objetivo de legislar en la regulación del tabaco era, en parte, crear espacios libres de humo para respetar los derechos de la mayoría de la población que NO fuma.
Sin embargo, los senadores han creado artículos malogrados, indecorosamente inservibles y con ingrato olor a cadáver.

Embrollo Uno

El senado prohíbe fumar en los recintos o dependencias de los órganos del Estado, (o sea en las oficinas públicas) pero, de inmediato, el Senado permite fumar en las oficinas individuales. Con esta medida se negocia una cosa y luego se borra en el párrafo siguiente. El humo escurre, contamina e intoxica y, de ese modo, se permitirá contaminar en los lugares de trabajo y la ley será una letra interfecta.
Y, vaya escándalo, la norma la impusieron senadores fumadores. Aldeanos, (como si no hubiesen visitado un parlamento europeo, donde los parlamentarios no fuman en su interior) exigieron que los dejaran fumar en paz en sus reductos, aunque contaminen a sus secretarias y asesores. Así, las cosas seguirán igual o peor en el mundo laboral

Embrollo dos

El Senado permite que en los bares y restaurantes de menos de 100 metros cuadrados (la mayoría, sospecho) elijan si quieren que se fume o no. Es privativo del dueño. O sea, (, en la mayoría de los bares y restaurantes todo seguirá igual. Es una norma gansa y majadera, no nos veamos la suerte entre gitanos.

Pero hay otro condorazo senatorial.

En los restoranes, bares y pubs con una área superior a 100 metros cuadrados, se obliga a tener ambientes separados para fumadores y para no fumadores. Pero, letra seguida, los senadores permiten que se fume en casinos y cabarets, sin importar su tamaño. De ese modo a los restaurantes y pubs de más de cien metros les bastará con conseguirse patentes de casino y cabarets. De ese modo, todo continuará igual.

Peor aún. La ley permite la publicidad al interior de los lugares de venta de cigarrillos, por lo tanto, las tabacaleras convertirán en centros de publicidad descarada del tabaco
los bares y pubs, casinos discotecas y lugares de juerga en general.

Se ha legislado fielmente para que NO hayan reales espacios libres de humo. Y han logrado lo que las tabacaleras querían: una nueva ley caduca.

¡Gatopardos, cambiaron todo para que nada cambie!

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Blog de Omar Pérez Santiago

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