En Chile se le llama "condoro" a un error brutal. A una equivocación que no amerita excusas. Ayer, el ministerio de Salud de Chile evidenció que es el "paraíso de los condoros". Durante días, la cartera dijo que no descartaba pedir eliminar la patente del Tamiflú, de Roche, para disponer de dicho a
ntiviran el caso de una pandemia de influenza tras la mutación de la gripe aviar.El problema es que el ministerio -que durante más un daño supuestamente trabajó en un plan de contingencia- no sabía que Tamiflú no tenía patente. En otras palabras varios laboratorios podrían montar la tecnología y producirlo en Chile o se podría importar y distribuir sin problemas pues no hay licencias exclusivas. El ministro de Salud, Pedro García (en la foto) habló sin saber. La responsabilidad es de sus asesores directos y del Instituto de Salud Pública por no mantenerlo al tanto. Y también hay responsabilidad de él por no informarse de lo que se le puede preguntar. El ministro Pedro García se enteró del tema cuando se lo dijo en la cara el Colegio Médico en una sesión especial en el Senado.
Peor aún, esta irresponsabilidad de Salud arrastró al Presidente Lagos en esta equivocación. Lagos no tiene por qué saber si hay o no patente. Su responsabilidad es dar tranquilidad y seguridad a la población y en estos años lo ha hecho.
Ya está bueno. El ministro de Salud de Chile recomendó a una pobladora usar hilo de coser si no tenía hilo dental; habló de niños "con defectos de fábrica" al señalar a los que tienen malformaciones congénitas; dijo que "en Nueva York se espera 10 horas" para justificar las filas en los hospitales y pidió "preguntarle a las vacas" por los desabastecimientos de leche en los consultorios de atención primaria. El "Rey del Condoro" se le dice al ministro García.
Pero al margen de la ignorancia, lo que realmente importa es que este tipo de errores minan la credibilidad de los planes de contingencia. ¿Se puede confiar en la eficacia de un plan en que ni siquiera se ha detectado que un fármaco clave no tiene patente en Chile? ¿Está bien hecho si quien tiene la última palabra es él?
El tema tuvo mucha repercusión. Así fue informado por "El Mercurio", "La Tercera" y "La Nación".

2 comentarios:
Estimado colega, mayor condoro cometió la Ministra de Salud de Paraguay y sus técnicos, que se equivocaron al calcular el número de posibles víctimas fatales de la pandemia 10 veces más grande de lo que era. Dijeron 40.000 y resultó que era 4.000. Esto porque en lugar de usar como denominador de la tasa de letalidad el número de posibles enfermos, usaron el de población total del país.
Ahora dicen que no se puede luego calcular bien eso, porque varía según la capacidad de atención de cada país y que bah...bla, bla, bla. En fin, si nos van a atender la salud de la misma forma en como realizan sus cálculos, creo que vamos perdidos.
Un abrazo,
Patricia Lima, desde Asunción
Víctor Hugo:
Igual creo que todavía a causa del viaje a Europa no hemos sabido del enojo del Presidente por este "condoro". Para que recuerdes lo que ocurre cuando se molesta te invito a mi blog:
http://msdelacerda.blogspot.com/
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