Un trascendental salto en el acceso a la salud para unos 350 mil chilenos de entre 60 y 65 años pretende dar la Presidenta Electa Michelle Bachelet, quien ya definió cuáles serán las principales metas para este sector en los primeros 100 días de su mandato.
La más llamativa, masiva y con mayor impacto social es el anuncio de gratuidad en la atención hospitalaria para todos los chilenos de entre 60 y 65 años afiliados al sistema público de salud. De acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas para 2005, este grupo está compuesto por casi 580 mil personas. De ellos, 350 mil son beneficiarios directos del Fondo Nacional de Salud (Fonasa). En el web de esta repartición se advierte que 260 mil personas de 60 a 64 años son cotizantes y 91 mil son carentes de recursos o indigentes.
Esto es bastante significativo, pues durante el Gobierno de Ricardo Lagos fue incluida la gratuidad para todos los mayores de 65. Ahora, se apunta al grupo que está en los últimos años de su vida laboral. Hay que recordar que las mujeres en chile jubilan a los 60 años y los hombres a los 65.
En su página web, la doctora Bachelet informa de las metas en salud que deberá asumir la nueva ministra, María Soledad Barría.
Lo importante de este anuncio es que llevará sin lugar a dudas a otra discusión mayor, clave para el nuevo Gobierno: la seguridad social en su conjunto, es decir, la reforma al sistema de AFP y los beneficios que se entregan a los chilenos una vez que finaliza su etapa laboral. Este anuncio podría generar discusiones muy necesarias, como por ejemplo si es válido que los chilenos jubilen a esta edad, lo hagan más temprano -como sugieren muchos grupos- o, por el contrario, trabajen hasta una edad más avanzada, como plantean en el ámbito empresarial.
El cambio en el perfil epidemiológico está llevando a Chile envejezca y llegue al punto en que hay más muertes que nacimientos cada año. Es decir, la población está frenando su crecimiento y se está haciendo más vieja. Por lo tanto, requerirá de especiales cuidados de salud y a una edad más temprana, pues ello ayudará a contener potenciales gastos que se produzcan en etapas más avanzadas y que pueden llevar al colapso a los sistemas asistenciales de salud y pensiones.
Diabetes, hipertensión, sedentarismo, obesidad, tabaquismo, son males que afectan a los chilenos y su control en etapas tempraneras podría evitar hospitales saturados a futuro.
Por lo tanto, garantizar la gratuidad en la atención, si bien puede ser considerado un "asistencialismo" tiene un fondo mucho más profundo e inteligente: la prevención.
Otras dos medidas que la doctora Barría -una doctora con mucha trayectoria en el ministerio, donde ocupó cargos de jefatura en recursos humanos y gestión y es amiga de la Presidenta Electa- deberá enfrentar son la creación de 60 centros de atención comunitaria familiar y poner adecuadamente en marcha las nuevas 15 prioridades del plan AUGE, que totalizan 40 este año.
Hoy La Nación y El Mercurio dan algunas claves de lo que será la gestión de la doctora Barría.
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2 comentarios:
La gran mayoría, si no todos, los ancianos y mayores de 60 años, reciben atención gratuita en los hospitales. Es la clase media a la que siempre se le cobra, y sería más efectivo y más justo, que a todos los ancianos no se les cobrara, independientemente de su condición social. Pero esto sería muy dificil de financiar.
En resumen, tras este anuncio propagandístico, quedamos como siempre: la Clase Media financiando a los "más pobres", que generalmente reciben todo o mucho gratis en salud, pero que reclaman como millonarios.
Ojalà Castro y Maturana se acuerden de lo que dicen en 3 meses màs.
La Dra Barrìa debiera terminar con la extrema liberalizaciòn de la salud,cosa que ella no comparte.
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