“¿Cuál es la diferencia entre una pistola y un cigarrillo? La única diferencia es que la pistola dispara y mata y luego sale el humo y en el cigarrillo primero sale el humo y luego mata”. La frase del Premio Nobel de Economía de 1998, el indio Amartya Sen, causó la risa de los más de dos mil asistentes a la sesión plenaria de la 13ª Conferencia Mundial Tabaco o Salud que se inauguró este miércoles en la capital estadounidense.
Sen, considerado uno de los más revolucionarios economistas por su pensamiento “alternativo” al neoliberalismo fue uno de los expositores del evento.
Durante la inauguración de la cita que convoca a expertos de los cinco continentes se plantearon situaciones que se evidencian en casi todos los países. Que las tabacaleras insisten en promocionar sus productos entre los niños; que el tabaquismo tiene un enorme peso en las enfermedades crónicas no transmisibles; que cada minuto se encienden más de 10 millones de cigarrillos en el mundo; que las tabacaleras mantienen sus enormes cuotas de poder en los diversos países, en especial en los más pobres, donde cruzan todos los sectores.
No obstante, hubo dos ejes claves. El primero, que se llamó a los países a implementar las directrices del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud. Y, además, se inició una fuerte campaña para que el Senado norteamericano apoye esta medida.
Catherine Le Gales-Camus, asistente del fallecido director de OMS Lee Jong-wook, consideró que los pasos dados hasta ahora por efecto del CMCT son “históricos”, pero que se debe actuar rápido “antes de que el tabaco siga devastando familias y países”.
La meta es evitar 200 millones de muertes al 2050 sólo como efecto de la ratificación del convenio, explicó.
Durante la ceremonia, en que se rindió un tributo a Richar Doll, uno de los mayores investigadores en el tema del tabaco, Amartya Sen –sobreviviente del cáncer- insistió en que el tabaquismo no es un tema de libertades personales y que los gobiernos deben actuar y fijar sus políticas en la prevención y no sólo en la curación de las patologías asociadas al tabaco, criticando así un artículo publicado periodístico en The Financial Times.
Otros mitos a la basura
En paralelo, el profesor Kenneth Warner, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan, presentó contundente evidencia acerca de la economía del tabaco y cómo la mayoría de los argumentos del “Big Tobacco” (es decir, la industria) son completamente falsos.
Primero, que al aumentar los impuestos en 10% se obtienen reducciones del consumo de 4% en naciones desarrolladas y hasta 8% en naciones en desarrollo.
Segundo, que aumentar el precio del tabaco no genera desempleo. “El dinero que no se ocupa en el tabaco porque la gente no puede comprar, se destina a otros bienes y servicios y éstos dólares circulando se destinan a otras áreas productivas donde se genera más empleo”, señaló el experto. De hecho, en mediciones en Estados Unidos se verificó que el empleo creció precisamente en aquellas zonas donde había más restricciones impositivas al tabaco y se redujo en las que los impuestos eran más bajo. “De haber desempleo, sólo es transitorio, pues esa gente se va a otras áreas”, indicó. Y por lo demás, el tipo de empleo de la industria es, por lo general, precario. “Pero esta es una poderosa herramienta de salud pública”, sentenció.
Luego, la doctora Judith Mackay, una de las autoras del Atlas del Tabaco planteó que de no mediar cambios, crecerá explosivamente el consumo de tabaco para 2025, en especi
al en China, En 2030, el 85% de los fumadores estará en naciones en desarrollo como Chile.
Tras la ceremonia, fue posible conocer las decenas de stands instalados de distintas instituciones para promover acciones contra el tabaquismo.
Y viendo lo que ahí se hace, con cosas sencillas, como adhesivos, lápices, folletos, títeres o demostraciones, es que fue fácil advertir que aún Chile está a
años luz y le seguirá dejando espacio a la industria para ponernos como uno de los países con más fumadores en el mundo.
La falta de acciones concretas de parte del Ejecutivo, la falta de recursos en el ministerio de Salud, la carencia de liderazgos co
ncretos en este tema, facilita el camino al Big Tobacco.
Sin embargo, la evidencia es cada vez más concluyente y la seguiremos presentando en este blog…

No hay comentarios.:
Publicar un comentario