domingo, agosto 28, 2005

Celular y auto no son compatibles

Ya casi no es sorpresa. Hablar a través del teléfono celular es un grave riesgo para quienes conducen un vehículo. En Chile, es habitual ver a personas en esta actitud día a día. Y de hecho, hay muchos accidentes debido a esta causa.
Ahora, otro estudio, esta vez de Estados Unidos, confirma el problema.
El siguiente artículo fue publicado en HealthDay por Janice Billngsley.



Escuche bien: cualquier uso de un teléfono celular mientras conduce es arriesgado

Ya sea que hable o escuche, sus probabilidades de un accidente aumentan, según un estudio.

Por Janice Billingsley, Reportera de HealthDay

Escuchar su teléfono celular mientras conduce es tan peligroso como hablar, según un nuevo estudio.
"Parece que la mayoría de personas comprende intuitivamente que la producción [hablar] en un teléfono celular es más difícil que la comprensión [escuchar]. Pero el hecho es que ambos causan mal rendimiento en la conducción", afirmó Tate Kubose, científico cognitivo de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign y principal autor del estudio.
Los hallazgos aparecen en la edición del 25 de agosto del boletín Applied Cognitive Psychology.
Para el estudio, aproximadamente 100 estudiantes participaron en dos experimentos que incluían conducir en automóviles virtuales mientras hablaban y luego escuchaban conversaciones en sus teléfonos celulares. Los resultados fueron que tanto escuchar como hablar hicieron que mantener una velocidad fija y mantener su automóvil en un solo carril fuera más difícil para los participantes, en comparación con estudiantes que no usaban sus teléfonos celulares mientras conducían.
Kubose dijo que su estudio apoya la creciente evidencia de que son las conversaciones en los teléfonos celulares, en lugar de las manipulaciones físicas de manejar un teléfono celular, lo que más distrae a los conductores.
"A menos que sea una situación de emergencia, no vale la pena el riesgo de hablar o escuchar mientras se conduce", apuntó.
Para el estudio, casi 100 estudiantes tomaron parte en experimentos en los que condujeron automóviles virtuales. Mientras conducían, tenían que proveer respuestas acerca de la disposición de los edificios en el campus de la Universidad de Illinois, o asegurarse de que las declaraciones realizadas por otros sobre las posiciones relativas de los edificios eran correctas. Los investigadores vigilaron varios aspectos de la conducción de los estudiantes mientras realizaban esas tareas.
Los participantes condujeron un simulador de automóvil que era un Saturn SL de transmisión automática modelo 1998. Los experimentos simulaban una carretera rural derecha de dos carriles sin intersecciones ni giros. Soplos de viento simulados aumentaban la dificultad de la conducción, al igual que la presencia de otro automóvil que conducía erráticamente frente al automóvil virtual.
En general, los investigadores encontraron que tanto hablar como escuchar el teléfono redujo la competencia de los conductores en la carretera, lo que causaba una conducción más lenta, más problemas para mantenerse en el carril apropiado, y/o no mantener una distancia segura del torpe vehículo que estaba delante, afirmó Kubose.
Frank Drews, profesor asistente del departamento de psicología en la Universidad de Utah, anotó que investigaciones anteriores han demostrado que hablar en los celulares mientras se conducía multiplicaba por cuatro el riesgo de accidente. Este nuevo estudio es importante porque aumenta la comprensión de por qué el uso de teléfonos celulares es tan arriesgado.
"Este estudio analiza tanto la producción como la comprensión, una dirección interesante, y nos permite obtener conocimientos sobre la función cognitiva", apuntó.
Kubose afirmó que él y sus colegas continúan explorando cómo pone en peligro la capacidad de conducción el uso de teléfonos celulares, esta vez mediante conversaciones naturales en lugar de dar y comprender explicaciones.
En otro estudio reciente, publicado en el British Medical Journal, investigadores australianos encontraron que los teléfonos celulares sin uso de las manos no son más seguros que los que se sostienen en las manos mientras se conduce.

viernes, agosto 26, 2005

Cómo prepararse ante la pandemia de gripe

Gripe aviar: el riesgo es inminente

El siguiente artículo publicado en la Revista Perspectivas, de OPS, plantea cómo los comunicadores y los gobiernos deben afrontar una pandemia que, se teme, matará a miles de personas en el mundo.
Cómo prepararse, cómo definir los mensajes y cuáles son las proyecciones, en este excelente artículo.

La gripe aviar:cómo comunicar el riesgo

Por Peter M. Sandman y Jody Lanard

Los funcionarios de salud pública están lidiando con un problema de comunicación de escala pandémica.
Muchos expertos creen que es muy probable que el virus aviar H5N1, que ha matado millones de pájaros y decenas de personas en Asia, desate una pandemia mortal de gripe.
Pero las enfermedades infecciosas son impredecibles. El H5N1 podría desaparecer, como ocurrió con la gripe porcina en 1976, y "La gran pandemia de 2___" podría surgir de una cepa que no existe todavía.
Por otro lado, si el H5N1 ocasionara una pandemia humana, podría debilitarse y causar sólo una enfermedad leve. Por lo tanto, es muy difícil saber con qué intensidad dar la alarma.
Las autoridades no quieren que se las acuse de asustar sin necesidad al público, pero tampoco quieren que más tarde se las acuse de no haber preparado al público para un posible desastre.

El artículo completo aquí

martes, agosto 23, 2005

Víctimas de la "globesidad"


Estudio en EE.UU.

Obesidad avanza sin control

Un estudio dado a conocer los últimos días en Estados Unidos revela que la obesidad no cede y continua su avance sin control.
El análisis hecho por Trust for America's Health, entrega resultados alarmantes. Mientras en 1980 la cifra de obesidad llegaba a 15% de los norteamericanos, en 1997 se elevó a 19.4% y el año pasado llegó a su record histórico de 24.5%.
Si a esta cifra se suma el sobrepeso, practicamente el 65% de los estadounidenses padece de alteraciones graves de peso.
Otro dato alarmante: 15% de los niños (más de 9 millones) tienen obesidad y sobrepeso.
El reporte F as in Fat, How the obesity policies are failing in America tiene proyecciones aterradoras. Las perspectivas para 2008 no son auspiciosas. Se estima que 73% tendrá alteraciones de peso (34% sobrepeso y 39% obesidad).
El análisis hace una revisión del impacto epidemiológico que la obesidad genera en otras patologías como el riesgo de infartos, diabetes o cáncer. Además estima que Estados Unidos pierde $117 billones de dólares cada año producto de la obesidad. De ellos, $61 billones se refieren a costos médicos directos y $56 billones a pérdida de productividad.
Vea el reporte completo en inglés y en formato PDF aquí.

La situación de Chile
(Artículo e infografías originales publicadas el 8 de mayo en El Mercurio)

OBESIDAD LE CUESTA A CHILE MÁS DE US$ 200 MILLONES

El 61,3 por ciento de la población tiene problemas de exceso de peso.

VÍCTOR HUGO DURAN

Pérdidas que podrían fluctuar fácilmente entre los US$ 200 millones y los US$ 280 millones está teniendo cada año Chile para tratar las enfermedades que sufren las personas con obesidad y sobrepeso.
De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Salud, el 61,3% de los chilenos está gordo. Y esto redunda en más casos de diabetes, diálisis, hipertensión, daño cardíaco, infartos, lesiones articulares e incluso algunos tipos de cánceres, como el de mamas, estómago, colon y recto.
Si bien en Chile no hay estudios precisos de costos, la magnitud de la epidemia se asemeja a la de países donde se ha estimado que entre 5 y 7% del gasto total en salud (público y privado) es absorbido en enfermedades provocadas por el exceso de peso. Sólo en diabetes y diálisis, el Fonasa está gastando este año US$ 147 millones ($84 mil millones)
Según expertos, la obesidad sigue aumentando en número y gravedad, en especial en niños. Por lo tanto, de no producirse un cambio radical en los próximos años, el capital social del país estará en juego, habrá un sostenido incremento en el gasto médico, caerá la productividad al tener una fuerza laboral más enferma, y aumentarán las licencias médicas y las jubilaciones anticipadas.
Gladys lleva años tratando de bajar de peso. Ha probado cuanta "solución mágica" le han dado sus compañeras de trabajo y familiares. Ha hecho desde supuestas dietas milagrosas de algunos días, ha tomado infusiones, espirulina, flores de Bach, deja de comer. Y sin darse cuenta, ha sacado y sacado billetes de sus bolsillos, sin resultados positivos.
Así como Gladys, Chile está gastando millonarios recursos contra la obesidad, sin resultados. Y el escenario a futuro es peor. Más licencias, jubilaciones anticipadas y bajas en la productividad serán la tónica en pocos años.
De acuerdo a estimaciones realizadas por los científicos David Thompson y Anne Wolf, el sobrepeso y la obesidad están cobrando cada vez más importancia en el total de gastos en salud. En promedio, van de 2% a 7%, y este gasto se asocia a la prevalencia de la obesidad y el sobrepeso.
Estados Unidos, país donde el 64% de la población tiene sobrepeso y obesidad, el 7% del gasto en salud se destina a enfermedades provocadas por el exceso de peso; es decir, más de US$100 mil millones de dólares anuales.

La "globesidad"

En Chile no se han hecho estudios económicos del impacto generado por los kilos de más y sus enfermedades asociadas. Pero hay un dato relevante: de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud (ENS) de 2004, la obesidad afecta a 22% de los chilenos y el sobrepeso a 38%. A ellos, se debe sumar 1,3% de obesos mórbidos.
El Fondo Nacional de Salud (Fonasa) reconoce al menos gastos cercanos a US$200 millones en infartos, diabetes, hipertensión, diálisis e insuficiencia renal crónica. Por eso, se estima que el país podría estar destinando entre 5% y 7% del gasto en salud a atenciones originadas por la obesidad. Es decir, gastos anuales de entre US$202 millones y US$283 millones. Y eso que no se incluyen los costos indirectos generados por licencias médicas, consumo de medicamentos o bajas en la productividad.
Para dimensionar el impacto de estas cifras hay que comparar: permitiría construir y alhajar más de 200 consultorios, financiar el plan AUGE completo por un año -con sus 56 prioridades-, levantar entre tres y cinco hospitales o construir 120 colegios.
Teresa Boj, nutricionista de la unidad de promoción del Ministerio de Salud, hace un análisis drástico: "Este país tiene poca viabilidad en su desarrollo si no nos tomamos en serio la obesidad. No quiere decir que éste sea un país de Barbie y Kent, sino que cada uno asuma el autocuidado de salud".
Más duro aún es el jefe del programa de obesidad de la Universidad Católica, Manuel Moreno. "La gente que maneja la economía ha sido miope para ver que el costo causado por la obesidad es lejos superior al costo de prevención o al tratamiento. Y estos costos son mayores mientras más obesas son las personas. Lo peor es que esto ocurre en gente adulta joven, en la etapa más productiva de la vida", señala.
Recién a fines de los años 90 científicos avalados por la OMS consideraron a la obesidad como un problema de salud pública mundial.
Fue entonces cuando se acuñaron conceptos como la "epidemia de gordura" o "globesidad". Chile, a esta altura, es parte de este fenómeno, que no fue previsto por las autoridades.
La doctora Cecilia Castillo, ex jefa de Nutrición del Ministerio de Salud, reconoce que no se previó. "Fuimos muy confiados. Hicimos un análisis racional del tema y no consideramos el poder de la publicidad y el marketing. Pecamos de ingenuos". Si no se incluye este factor a futuro, reducir la obesidad no será posible, dice.
A tal punto llega la preocupación, que la Sociedad Chilena de Pediatría evalúa el respaldo a las cirugías digestivas en los niños, dice la doctora Castillo.
El diputado socialista Fulvio Rossi lleva años haciendo propuestas. Es crítico a la forma como Salud ha manejado el tema. Según Rossi, los últimos cinco años se abandonó la prevención y sólo hubo preocupación en sacar adelante la reforma a la salud.

"Hemos fracasado"

"Se ha fracasado en el combate a la obesidad", asegura Rossi. Recuerda que sólo esta semana se ha publicado el nuevo sistema de etiquetado de los alimentos, no hay actividad física real en los colegios, no hay políticas fiscales con los alimentos, gravando los que tienen altas grasas y favoreciendo los más sanos como fruta o la leche descremada.
Pero si se sabe que la obesidad es un problema que puede poner en jaque al capital humano del país y amenazar el desarrollo, ¿por qué se ha hecho tan poco?
El jefe del programa de obesidad de la Universidad Católica, doctor Manuel Moreno, responde: "El tratamiento es caro".
Y es que en una adecuada terapia se involucran numerosos especialistas que deben desentrañar si hay causas propias del paciente, deben educar, cambiar estilos de vida y ver el impacto emocional de este cambio.
Además, se requiere de numerosos exámenes para determinar si hay otras enfermedades asociadas, como dislipidemia (colesperol alto), hipertensión o artrosis, las que tienen que ser evaluadas por un médico nutriólogo, kinesiólogo, nutricionista, médico y siquiatra. Y es que no es llegar e ir a un gimnasio o armarse uno mismo una pauta alimentaria o someterse al estrés de una dieta sin saber si hay otros factores emocionales de por medio, dice Moreno.
El ministro de Salud, Pedro García, señala que hay un problema real de falta de preocupación de la gente. Cuando el daño ya es irreparable, aparecen los infartos, o la diabetes, en especial en gente joven.
Y el Estado debe salir a tratar de recuperarlos con un enorme costo en planes como el AUGE. "Este año, agregamos $16 millones extras para diabetes; en diálisis, estamos gastando cerca de $50 mil millones. Es decir, son costos económicos tremendos", y a ellos se suman los mayores costos en cirugías, donde se gastan más gasas, insumos y medicamentos. García incluso proyecta que si no hay cambios, habrá que modificar la infraestructura para adaptarla a los gordos, lo que tendrá un costo altísimo.

El caso de EE.UU.

Estados Unidos, el país de la comida chatarra y las estadísticas, es un ejemplo de descontrol con la obesidad. Tiene pérdidas superiores a los US$100 mil millones anuales. Pero lo preocupante es lo que ocurre con los hispanos, donde se concentra la mayor prevalencia de exceso de peso. Uno de cada cuatro hispanos que viven en Estados Unidos es obeso y los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) estiman que 64% de la población es obesa o padece sobrepeso, lo que implica 285 millones de adultos. El 33% de esas personas tiene sobrepeso y que el restante 31% es obeso.
Otros estudios hechos en Estados Unidos han demostrado que un obeso gasta 36% más en atenciones médicas y 77% más en fármacos que una persona normal. Incluso el gasto supera a los fumadores. En atenciones médicas, se gasta 21% más y en medicamentos. La Clínica Mayo realizó un estudio en el que se demuestra que los hombres obesos gastaban un promedio de US$ 80 al mes en medicamentos, y aquellos con sobrepeso un promedio de US$39. En cambio, los de peso normal gastaban en promedio US$22 al mes. 28% por sobre lo que gasta un fumador. Se ha llegado a estimar que cada contribuyente estaría pagando cerca de US$200 anuales
En Chile, la posibilidad de incorporar la obesidad en el AUGE no está considerada por ahora, pero sí se incluye la prevención en consultorios y en el examen de salud preventiva en isapres y Fonasa.

MASIVO
9 MILLONES de chilenos, el 61,3% de la población, tiene sobrepeso, obesidad y obesidad mórbida.


Fonasa amplía cobertura de plan piloto a otras tres regiones

Sistema público está empeñado en masificar un programa parecido al que realiza la Universidad Católica.
Lentamente la obesidad comienza a ser tomada en serio.
Paola Pérez, jefa del subdepartamento de Plan de Beneficios del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), confirmó que paraeste año se cuadruplicará la cobertura del programa piloto de control de la obesidad, iniciado el año pasado.
En 2004, Fonasa realizó un programa experimental en el que se ofrecía un paquete de prestaciones. Fueron 280 beneficiados en la Región Metropolitana, de los cuales el 95% eran mujeres. Para este año está previsto incluir a 1.120 personas, de las regiones Metropolitana, Quinta, Octava y Novena.
Se trata de un paquete de prestaciones gratuitas en el que Fondo invierte $107 mil por persona. Dura cuatro meses, no incluye fármacos, pero sí un trabajo intenso con médicos, nutricionistas, sicólogos, kinesiólogos y profesores de educación física.
Las personas son sometidas a controles, exámenes para verificar su condición, educación alimentaria, ejercicios grupales e individuales y un posterior seguimiento médico.
Los distintos servicios de salud que se han incorporado a este programa compran la atención a instituciones privadas, consultorios o centros de salud familiar. "Y hemos tenido muy buenos resultados", explicó. De todas formas, está previsto para fines de mayo una evaluación clínica del impacto real que ha tenido este programa, señaló la profesional.
La Universidad Católica también tiene desde hace casi 10 años con un Programa de Obesidad. El paquete es de $204 mil por persona y se asemeja al del Fonasa. El doctor Manuel Moreno, jefe de este programa, explica que la característica de esta alternativa radica en que la atención al paciente es realizada por un equipo multidisciplinario. Médicos nutriólogos, nutricionistas, sicólogos, siquiatras, kinesiólogos y cirujanos digestivos toman a un paciente y lo someten a un tratamiento por cuatro meses.
El paciente se evalúa y se determina si realmente está obeso, se identifican las enfermedades asociadas (diabetes, hipertensión, artrosis), se elabora una minuta nutricional, se determina el gasto energético, se establece un programa de ejercicios y se realizan trabajos grupales.
Lo más importante, dice, es que la persona entienda por qué debe bajar de peso, que conozca los costos de salud y económicos y el impacto que tiene en su familia. Este tipo de tratamiento se considera exitoso si se consiguen una reducción del 10% del peso inicial y una mejoría en las enfermedades asociadas, pero que esto se mantenga a futuro.






Más información en Trust for America's Health.

lunes, agosto 22, 2005

Más graffiti=¿Más obesidad?

Graffitis serían indicadores de más obesidad

Por Steven Reinberg Reportero de HealthDay

(HealthDay News/HispaniCare) -- Investigadores británicos piensan que hay una relación entre el graffiti y la obesidad.
Las personas que viven en áreas urbanas con pocos espacios verdes, mucho graffiti y basura son más propensas a ser obesas, en comparación con las personas que viven en áreas urbanas con muchas zonas verdes, afirman los investigadores en un nuevo informe.
"Las personas que viven en ambientes más placenteros y atractivos, lo que en nuestro estudio se evaluó según los niveles de áreas verdes, tienen mucho más probabilidades de ser físicamente activas y no tener sobrepeso o ser obesas", afirmó la autora del estudio Anne Ellaway, coordinadora científica senior de la Unidad de Ciencias de la Salud Social y Pública del Consejo de Investigación Médica en la Universidad de Glasgow, Escocia.
"Por el contrario, en las áreas menos atractivas, las que tienen mucho graffiti, basura y desperdicios de perros, las personas son más propensas a tener sobrepeso o ser obesas y a ejercitarse menos", añadió.
Su informe aparece en la edición en línea del 18 de agosto del British Medical Journal.
En su estudio, el equipo de Ellaway analizó los datos de una gran encuesta de vivienda y salud que se condujo en ocho ciudades europeas en 2002 y 2003. Por medio de cuestionarios, los investigadores recolectaron datos sobre la estatura y el peso de casi 7,000 personas, que usaron para calcular su peso corporal y sus niveles de actividad física.
Los investigadores entonces evaluaron el ambiente residencial, incluida la cantidad de graffiti, basura y desperdicios de perros, además de los niveles de vegetación y áreas verdes.
El equipo de Ellaway encontró que las personas rodeadas por altos niveles de áreas verdes tenían tres veces más probabilidades de ser físicamente activas, y 40 por ciento menos probabilidades de tener sobrepeso o ser obesas en comparación con las personas en otros ambientes.
Específicamente, las personas que vivían en ambientes que tenían altos niveles de graffiti, basura y otros desperdicios eran 50 por ciento menos activas físicamente y 50 por ciento más propensas a tener sobrepeso o ser obesas.
Dados estos hallazgos, Ellaway considera que "hay que dirigir más esfuerzo para mejorar el ambiente local en las áreas descuidadas para animar a las personas a salir más y a ser físicamente activas".
Un experto dice que el estudio no responde qué viene primero, la vida saludable o los ambientes limpios y verdes.
"El diseño del estudio descarta las conclusiones sobre la causalidad", afirmó el Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación de la Prevención en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale. "Puede que los barrios más atractivos hagan más activas a las personas más sedentarias, pero también podría ser que las personas activas se congreguen en sitios donde el ambiente es atractivo e invitante", apuntó.
"Por ahora, podemos añadir a la lista de motivos para controlar la basura y el graffiti la posibilidad de que cuando la hierba es en realidad más verde del otro lado de la valla, las personas podrían bien irse a caminar al otro lado", afirmó Katz.
Otro experto concurrió en que el estudio genera más preguntas que respuestas.
"Las diferencias reportadas en actividad física y sobrepeso son bastante dramáticas, y las únicas diferencias entre los ambientes residenciales son en la cantidad de zonas verdes y basura y graffiti", señaló Reid Ewing, profesor de investigación del Centro Nacional para Desarrollo Inteligente en la Universidad de Maryland.
"Si bien los autores aparentemente controlaron los factores sociodemográficos de los participantes, me pregunto si también controlaron las diferencias en los ambientes físicos de los participantes más allá de los medidos, diferencias que podrían confundir sus resultados", especuló.
Ewing anotó que se sabe que el acceso a los caminos y locales recreativos afecta la actividad física.
"¿Podrían estar incluyendo ese efecto en su calificación de las zonas verdes?", se preguntó Ewing. "Y se sabe que la actividad física varía con las tasas de crimen... ¿podría ese efecto estar incluido en su variable de basura y graffiti?".
También está el problemático asunto de que las personas que serían activas de cualquier manera seleccionen barrios en los que ser activo sea fácil y placentero, agregó Ewing. "En ese caso, el ambiente no conforma al individuo, sino que el individuo elige el ambiente".

(Este artículo fue publicado en Healthday)

viernes, agosto 19, 2005

Trabajar duplica riesgo de lesiones


Estudio:

Trabajar horas extras aumenta riesgo de lesiones

Hasta 61% crecen las lesiones en quienes trabajan sobretiempo.

(HealthDay News/HispaniCare).- Independientemente del tipo de trabajo, trabajar dobles turnos y horas extras expone a los trabajadores estadounidenses a un mayor riesgo de lesión y enfermedad, según plantea un estudio reciente.
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts analizaron datos de más de 5,100 lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo, y hallaron que más de la mitad ocurría en trabajos con horas laborables extendidas u horas extras.
Tras ajustar ciertos factores, los investigadores concluyeron que los empleados que trabajaban horas extras eran 61 por ciento más propensos a sufrir una enfermedad o lesión relacionada con el trabajo que aquéllos que no las trabajaron.
El estudio halló que trabajar al menos 12 horas al día estaba asociado con un incremento de 37 por ciento en el riesgo de enfermedad o lesión, mientras que trabajar al menos 60 horas a la semana estaba asociado con un riesgo incrementado de 23 por ciento.
Los hallazgos aparecen en la edición actual de Occupational and Environmental Medicine.
Si bien una mayor jornada laboral estuvo asociada con un riesgo incrementado de lesión o enfermedad, no hubo conexión entre los largos desplazamientos al lugar de trabajo y las lesiones por lesión o enfermedad relacionadas al trabajo, afirmaron los investigadores.
Consideran que estos hallazgos respaldan la teoría de que la fatiga y el estrés causados por las largas horas laborables contribuyen indirectamente a los accidentes en el lugar de trabajo.
En los Estados Unidos, hasta un tercio de las horas extras son obligatorias.

(Este artículo fue publicado por Medlineplus)

martes, agosto 16, 2005

Tabaco ahoga a niños chilenos


1993 a 2004:

Estudio revela alza en consumo de tabaco en los escolares

Aumento mayor se detectó en niños de cuarto básico, con 350% de incremento.

VÍCTOR HUGO DURÁN

Un fuerte aumento en el consumo de tabaco en escolares, en especial de cuarto básico, detectó un estudio realizado por expertos de la Universidad Católica, como parte de un proyecto sobre hábitos de vida.
Según la doctora Ximena Berríos, académica del Departamento de Salud Pública de la UC, la prevalencia de vida de consumo de tabaco llega casi a 9% en niños de cuarto básico medidos en escuelas de Cerro Navia y Macul. Los datos se compararon con otro estudio de 1993, que señaló que el consumo apenas llegaba al 2%.
Es decir, en 11 años el alza en el consumo fue de 350%. A los 13 años, casi el 30% de los niños fuma, cifra similar a los adultos.
Adultos y escolares de 13 años están fumando casi en igual proporción. A esta corta edad los jóvenes fumadores ya tienen varios “años de carrete”, según los resultados de un proyecto conjunto de la UC, Corfo y la Fundación Chile.
Según esos datos, el consumo de tabaco en niños de cuarto básico ha crecido casi cuatro veces entre 1993 y 2004, pasando de 2% a casi 9%; es decir, 350%. En chicos de 11 años, el alza es de 106% y en los de 13, llega a 191%.
La doctora Ximena Berríos, del departamento de Salud Pública de la UC y quien lidera la investigación referida a tabaco, dice que desde 1988 había datos que advertían que los hábitos de vida de los chilenos terminarían provocando una situación como la actual, con un tabaquismo que llega a 42% de la población, un sedentarismo de 90% y un sobrepeso y obesidad de casi 60%. “No va a pasar mucho tiempo en que tengamos una epidemia de infartos y cáncer”, sentencia.
Dice que poco se puede hacer por los adultos, y por eso se debe intervenir en los niños. El problema es que el tabaco ha penetrado cada vez con más fuerza entre los niños pequeños. “Con los niños de 9 ó 10 años todavía se puede hacer algo, pero a los 13 ó 14 ya no, porque están fumando casi igual que los adultos. Entonces eso de que se va a trabajar con adolescentes de octavo básico o primero medio… ¡esa cuestión no sirve!”.
La primera experiencia de prevención primaria efectiva es la del proyecto Mirame, de la UC. Este proyecto considera intervenciones comunales, en las que se involucra a padres, apoderados, alcaldes, profesores y los alumnos. Se fortalece la autoestima, el apoyo familiar y el trabajo en las escuelas a través de la exhibición de videoclips durante 12 sesiones.
Se enseña a los niños a “decir no”. Se comenzó a aplicar en 1993 y se midió tres años después. Tras la intervención se detectó que aquellos colegios en que se hizo prevención, el hábito tabáquico fue menor, estimado casi en 7 puntos porcentuales por debajo de los que sólo fueron controlados sin intervención. En alcohol, la diferencia fue de casi 10%, señala Berríos.
Estos mismos datos son medidos actualmente como parte del programa con Corfo y la Fundación Chile.
Luis Fernando Laso, gerente de asuntos públicos y regulatorios de Chiletabacos, no quiso opinar del tema, pues dijo que no conoce el estudio y que tampoco la compañía opinaba del consumo infantil, pues no es su clientela objetiva.

Estrategia

“No queremos que los niños fumen”, afirman en sus respectivas páginas web las dos principales tabacaleras que manejan el mercado nacional: Chiletabacos y Philip Morris.
No obstante, la última Encuesta Mundial de Tabaquismo detectó que 10% de los niños reconocían haber recibido cigarrillos gratis de promotores de tabacaleras.
Además, la industria ha reforzado su estrategia de promoción de productos los últimos meses, ante la inminente prohibición a la publicidad que se aplicará con la nueva Ley del Tabaco.
Por ejemplo, en mayo, Chiletabacos (filial de British American Tobacco) había desplegado 55 avisos en las estaciones del Metro de Santiago, en especial cerca de colegios.
En las últimas semanas la firma ha comenzado a inundar las calles con publicidad. Ya no son afiches publicitarios. Son avisos luminosos en puntos de venta como botillerías, almacenes, bares y restoranes. Llamativo es, por ejemplo, lo que ocurre con los restoranes en la ruta a Valparaíso, muchos de los cuales exhiben enormes y vistosos avisos. En el centro de la capital es fácil ver almacenes de barrio con estos avisos, tanto de Kent o Lucky Strike. A ello, se suma la fuerte estrategia para relanzar la marca Pall Mall, con una estrategia similar de avisos metálicos en puntos de venta —como los de Derby o Belmont—, sobre la señalización callejera y avisaje en diarios.
Consultado Luis Fernando Laso, de Chiletabacos, dijo que era marketing de la compañía la que negociaba directamente con cada punto de venta el precio del aviso luminoso, el que dijo desconocer. Esa jugosa entrada de dinero a los locales desaparecerá una vez que se apruebe la ley, pues la publicidad sólo deberá estar dentro de los locales, no fuera.
Para algunos expertos de Salud que piden reserva de sus nombres, “se está creando una necesidad a los locales a través de la entrega de dinero, para que reclamen ante la inminente eliminación de la publicidad, que les traerá pérdidas”.

Presión ablandó ley en venta cerca de colegios

Los resultados de este estudio no son menores en el contexto de la discusión de la nueva Ley de Tabaco, que precisamente hoy debería ser despachada de la Comisión de Salud del Senado a la Sala. El Gobierno pretende que la ley esté despachada en octubre próximo.Inicialmente, el Ministerio de Salud había propuesto impedir la venta a 300 metros de los colegios. La fuerte presión de Chiletabacos y de algunos legisladores de oposición que plantearon que “pueblos enteros quedarían desabastecidos” y “aumentaría el clandestinaje” obligó a reducir la norma.Finalmente, se “ablandó” el proyecto. Se acordó prohibir la venta a 100 metros desde las puertas de los colegios. Es decir, en la misma cuadra o, a la vuelta de cada recinto, los niños podrían comprar cigarrillos, aunque esté impedida y sancionada la venta a menores. Hoy también está prohibida la venta de cigarrillos sueltos, y los comerciantes los expenden sin problema, evadiendo impuestos y vulnerando las leyes.Otros cambios que incluye la ley son la prohibición total de publicidad en 18 meses y que sólo se hará dentro de puntos de venta; mensajes de advertencia en 40% de las caras frontales de las cajetillas; prohibición total de venta a menores de 18 años y de fumar en colegios; prohibición de fumar en bares, restoranes, a menos que dispongan de áreas especiales herméticas si tienen superficies de más de 80 metros cuadrados; prohibición de fumar en oficinas y edificios públicos que no tengan áreas especiales, y multas que van desde los $15 mil por fumar en una zona prohibida a clausura de restoranes y $15 millones por violar la normativa de publicidad.

Probabilidad

Cinco veces aumenta el riesgo de fumar en hijos de padres fumadores. El riesgo de fumar marihuana es 24 veces mayor en niños fumadores y crece 66 veces con tabaco y alcohol.

(Este artículo fue publicado hoy en El Mercurio)

lunes, agosto 15, 2005

Pubertad se acelera en niñas obesas


Estudio hecho en Estados Unidos

Obesidad acelera pubertad en niñas obesas

Un estudio de la Universidad de Tufts, en Boston, Estados Unidos, revela que la obesidad o el exceso de peso acelerarían la obesidad.
La investigación también desmiente la teoría de que las chicas que experimentan su primera menstruación a edad relativamente temprana estén predispuestas a la obesidad como adultas.
Este artículo fue escrito por E.J. Mundell, de HealthDay y publicado por Medlineplus.
Para ver el artículo completo, haga click aquí.

domingo, agosto 14, 2005

Inequidad y Sida en Chile


Según estudio de ONUSIDA

Migrantes e indígenas son los nuevos grupos vulnerables al VIH en Chile

Aún no representan riesgo epidemiológico, sin embargo son potenciales víctimas del virus. Los pueblos originarios porque creen que el mal afecta a quienes no son de su comunidad. Y los extranjeros de paso porque el estrés, la soledad y el hacinamiento pueden cambiar su conducta sexual.

Ermy Araya M.
La Nación

“Me quedé helado… en blanco”. Cristóbal tiene 23 años, es mapuche y hace dos años que le diagnosticaron VIH. Su vida transcurre sin mayores sobresaltos en Chiloé, donde vive de la artesanía indígena.
Recuerda que todo fue confuso y rápido. Con unos amigos, conoció a unas “chilenas” con quienes pasó una noche de placer sin más preocupación que la novedad de involucrarse con mujeres que no eran de su comunidad.
“Nunca me interesó cuidarme y ese día no fue la excepción. Ahora sé que tengo que usar preservativos y de hecho los uso”, comenta.
Su familia no sabe que tiene sida, porque “en nuestra casa no se habla de sexo, no existe ni para bien ni para mal”.
Hoy tiene sentimientos encontrados. Una mezcla de desidia y resignación con que asume este mal, que sigue sumiéndolo en el mundo de la marginalidad y la discriminación. “Muy pocos saben que tengo VIH y en el hospital donde me atiendo, el doctor siempre revisa a todos y deja a los ‘indios’ para el final…”, dice Cristóbal.
La historia de este joven mapuche no es una excepción, al igual que la de los migrantes que se mueven por nuestro país.
Dos grupos sociales que si bien aún no presentan un riesgo epidemiológico para la expansión del VIH, fueron incluidos en el “Estudio de caracterización de los factores de riesgo y vulnerabilidad frente al VIH/SIDA”.
La investigación se inserta dentro del proyecto del Fondo Global, Componente de Prevención y Proyecto: Desarrollo de Modelos y Estrategias de Prevención en Poblaciones Vulnerables Emergentes de Onusida.
El objetivo del sondeo -al que tuvo acceso exclusivo La Nación- fue conocer los nuevos grupos con mayor riesgo dentro de la población chilena, dejando atrás a los ya tradicionales como homosexuales, bisexuales y trabajadoras sexuales.
Así se estudiaron además las mujeres dueñas de casa, los jóvenes, los trabajadores y la población que habita en los sectores rurales.
Según la directora de la Comisión Nacional del Sida (Conasida), Edith Ortiz, a diferencia de los otros grupos sociales estudiados, las condiciones de discriminación y estigmatización que enfrentan los pueblos indígenas y los migrantes, los hacen especiales.
“Era importante conocer el nivel de vulnerabilidad que presentaban, de manera de adelantarse y apuntar con medidas de prevención de acuerdo a su nivel social y cultural. Queremos luchar contra la inequidad social y hacernos cargo de aquellos sectores que están socialmente más desprotegidos”, explicó.
El tema no es menor si se considera que no existen registros estadísticos oficiales sobre el número de indígenas y migrantes infectados por VIH, ni menos un seguimiento de los casos.

Un mal de otros

En el primer estudio, se trabajó con tres pueblos originarios: mapuche, aymaras y rapanuis.
Los dos primeros grupos étnicos se consideraron no sólo por su relevancia demográfica e histórica, sino que también por el alto desplazamiento territorial y migratorio que presentan, lo cual puede asociarse a conductas de riesgo para contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS) y VIH.
En el caso de los rapanui, fueron escogidos por presentar características que los hacen proclives a adquirir ETS y VIH, como son el aislamiento territorial, el gran flujo turístico que recibe Isla de Pascua y el contacto interétnico, entre otros factores.
Se entrevistó a más de 60 personas de entre 15 y 56 años de edad, de ambos sexos en las regiones Primera, Quinta, Novena y Metropolitana.
Los resultados no dejan de ser sorprendentes. Para los miembros de los pueblos originarios, el sida no aparece como un tema relevante, sino que es visto más bien como un “mal” de los “otros”. Es decir, del resto de la población chilena.
Y en caso de afectar a algún miembro de su colectividad, este mal debiera tratarse con la medicina tradicional por ser enfermedad “occidental”, “importada” o “extranjera”.
Incluso aquellas conductas que se relacionan con el VIH como la homosexualidad, la infidelidad, la prostitución entre otras, también son vistas como ajenas a la comunidad indígena.
Lo mismo ocurre con la etnia rapanui, que al vivir en una isla que está geográficamente aislada del resto del continente -según el estudio- tiene una falsa percepción de protección, al estar “contenida” por límites naturales.
“Este grupo al igual que el resto de la población chilena, no visualiza el tema de la incorporación cotidiana dentro de sus prácticas sexuales, de estrategias de prevención como uso de preservativo u otras”, aseguró la encargada de los estudios en población vulnerable del Conasida, Marcela Morales.
Así, pareciera ser “protector” para la mayoría de las personas que pertenecen a los pueblos originarios, el apego a la cultura tradicional.
La particular mirada que tiene la comunidad indígena del VIH también pasa por la forma en que asumen su sexualidad. De acuerdo con el estudio, las tres etnias viven el sexo con absoluta reserva y silencio. Ni hablar de aceptar la homosexualidad como parte de la comunidad indígena, que es vista como el principal medio para contraer el VIH.
¿Cómo hablar entonces de sexualidad y sida en culturas donde estos conceptos son tabú?
Para Morales, el gran desafío de las autoridades es crear estrategias de prevención cercanas a la cultura de estas comunidades.
“Es importante enfrentar el tema del VIH con un lenguaje que trascienda el área técnica o normativa, y que permita dialogar en torno a la sexualidad. Pero además enfocar la prevención no sólo en el uso del condón, sino que debe también potenciar las prácticas propias de protección de cada cultura”, agregó la especialista.
También es importante -concluye el estudio- focalizar las estrategias hacia los indígenas más jóvenes que migran a las ciudades y viven en internados en calidad de estudiantes.
“Los líderes al interior de las comunidades indígenas cumplen un rol clave a la hora de difundir los mensajes preventivos, porque son vistos como pares”, planteó Ortiz.

Extranjeros en tránsito

En el caso del estudio que investigó a la población migrante, se encuestó a 589 personas concentradas en las regiones Iquique, Valparaíso y Santiago.
La idea era conocer los niveles de riesgo y los factores de vulnerabilidad que presenta este grupo social, centrado en dos grupos de alto interés: las trabajadoras de casa particular y trabajadoras sexuales.
Esto porque de las 185 mil personas nacidas en el extranjero residentes actualmente en Chile -según el censo del año 2002- gran parte de los flujos migratorios están formados principalmente por mujeres que provienen de países vecinos y del Caribe.
A esto se sumó la mirada de los actores sociales de las principales organizaciones relacionadas con el tema que existen en esas ciudades.
La investigación reveló los peligros que pueden ofrecer los países o lugares que los migrantes llaman de “tránsito”. Aquí, las oportunidades de adquirir el VIH pueden verse acrecentadas por la posibilidad de tener intercambios sexuales en medio de un clima donde se lucha por la sobrevivencia.
Una vez en el lugar de destino, las condiciones de riesgo no necesariamente disminuyen. Problemas en el nuevo medio, la separación de la pareja estable, las condiciones de hacinamiento, el estrés y la vulnerabilidad asociada al proceso migratorio, influyen en su comportamiento sexual.
Sin embargo, Ortiz aclara que ser migrante y también indígena no es en sí mismo un factor de riesgo para contraer el VIH. “Son las situaciones que se encuentran y los posibles comportamientos adoptados durante su desplazamiento a otros países lo que aumenta la vulnerabilidad de infectarse por este mal”, dijo.
De todos modos, Morales destaca el hecho de que la población extranjera no tiene conciencia de que el transitar de un país a otro, representa un peligro de contraer el sida.
Tanto es así que pese a que la mayoría de los migrantes asegura en el estudio contar con la información suficiente respecto al sida, a la hora de poner en práctica esos conocimientos, las conductas responsables se desvanecen. O sea, se valora por un lado la importancia de usar preservativos pero casi ninguno reconoce usar condón o al menos no en forma sistemática.
Ambas especialistas coinciden en que implementar una política de prevención para los migrantes no es una tarea fácil. Su movilidad y heterogeneidad social y cultural son barreras que pueden jugar en contra a la hora de establecer procesos que se inserten en la cotidianeidad de sus vidas.
“No todos los migrantes que llegan a Chile son peruanos o de bajos recursos. Por eso es fundamental trabajar con las redes sociales que los extranjeros establecen en nuestro país”, concluyeron.
Pero esta no es la única investigación que se ha adentrado en el comportamiento sexual de la población migratoria.
El Comité de Refugiados Peruanos en Chile realizó un estudio que da cuenta de las bondades que entrega nuestro país al amigo que es forastero.
“Los peruanos que viven en provincias pequeñas llegan a Santiago a trabajar. Pero el estrés y la soledad provoca que los compatriotas se destapen y liberen el fin de semana. Muchos con algunos tragos en el cuerpo, se creen dueños del mundo y tienen relaciones sexuales sin ninguna protección”, explicó el presidente de esta agrupación, Raúl Paiba.
Según el dirigente, muchos peruanos se inician sexualmente en Chile, lo cual se ve reforzado por la frustración y las condiciones de vida que enfrentan y que no siempre son las mejores. “Los jóvenes que están acá no tienen mucho contacto con sus familias y son más vulnerables a caer en los vicios. También existen muchos mitos de que si se involucran sólo con sus pares, no contraerán el VIH”, sentenció Paiba.

La nueva realidad del VIH

Desde la notificación del primer caso en Chile en 1984 hasta diciembre de 2001, 4.749 personas se han enfermado y 5.276 viven con VIH sin presentar síntomas. Otras 4 mil 74 personas han muerto a causa de este mal a diciembre de 2003.
De acuerdo al tipo de exposición, la infección por vía sexual representa al 93.9% de los casos, la transmisión sanguínea alcanza al 4.6% y la transmisión vertical de madre a hijo, corresponde al 1.5%.
La mayor cantidad de casos de VIH acumulados se registra en hombres, que constituyen el 89.1%, mientras que las mujeres representan el 10.9% de las personas notificadas.
En cuanto a la edad, el principal grupo afectado se concentra entre los 20 y los 49 años con el 84.6% de los casos. Los menores de 20 años, representan al 2.2% y el 13.2% es mayor de 50 años.
Según los análisis realizados por Conasida, la epidemia en Chile se presenta con localización urbana y rural, con predominio en hombres homo-bisexuales pero con una clara tendencia ha avanzar hacia las siguientes categorías:
Feminización: Se observa un crecimiento mayor a lo largo del tiempo de los casos de SIDA y portadores VIH en las mujeres, en comparación con los hombres, por lo que la brecha entre ambos sexos, se está acortando.
Heterosexualización: Existe una tendencia al incremento mayor de casos por contagio heterosexual al virus, en comparación con los casos de hombres que adquirieron el virus por ser homosexuales.
Pauperización: hay una tendencia al desplazamiento de la epidemia hacia grupos poblacionales de menor nivel socioeconómico, debido a las variables de escolaridad y ocupación que presentan las personas notificadas.
Ruralización: El análisis de los primeros casos notificados por comuna, indica que la notificación de casos en comunas rurales se ha incrementado a través del tiempo y que la epidemia ha dejado de ser exclusiva de las áreas urbanas.

(Este artículo fue publicado el 11 de julio pasado en La Nación por la periodista Ermy Araya).

sábado, agosto 13, 2005

Cuidado con los cereales


Estudio Chileno:

Detectan alta presencia de azúcar, sal y grasas en los cereales infantiles


Estudio encargado por la Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu) halló productos con hasta 46% de azúcar

VÍCTOR HUGO DURÁN

Preocupantes niveles de azúcar, sal y grasas saturadas fueron detectados en los cereales que se comercializan en Chile.
Un análisis encargado por la Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu) a un equipo de expertos en alimentación entregó estas conclusiones. En algunos productos, el contenido de azúcar llegó a niveles del 46%. "En otras palabras, en un kilo de cereal, casi la mitad es azúcar", explica Stefan Larenas, presidente de la ONG.
El muestreo consideró 54 productos que se venden en supermercados. Fueron incluidos cereales de las empresas Nestlé, Kellogg's, Ipal, Líder, Jumbo, Nutrexpa, Selecta y Quaker. El equipo investigador no hizo análisis de laboratorio, sino que revisó lo que cada empresa declara en las etiquetas nutricionales. Sólo las dos primeras empresas -multinacionales- informan sobre el contenido. El resto no lo hace, lo que puede implicar que sean aún más altos.

Casos

Benjamín le pide a su madre un puñado de cereales con chocolate cada vez que se sienta a ver películas. Su hermano, Ignacio, le agrega un yogurt al platón que come todos los días.
Su madre jamás miró la etiqueta nutricional de la caja -adornada con dibujos que atraen a los niños-, donde se indica que casi el 40% del producto es azúcar.
Como ellos, miles de chilenos disfrutan diariamente -al desayuno, en la colación escolar, o en el postre- de los "cereales". Hay de colores y sabores múltiples. Pero prácticamente nadie ha puesto atención en lo que dicen las etiquetas nutricionales, por lo menos en los productos que declaran sus contenidos.
"Consumo cereales para evitar el pan al desayuno", contó un fanático de estos productos.
"Ni inteligentes ni saludables. ¿Son golosinas o productos saludables?", se pregunta Omar Pérez Santiago, encargado del área técnica de la Organización de Consumidores y Usuarios, Odecu, que encargó el primer estudio de este tipo por parte de una entidad de la sociedad civil.
Los resultados son, por decir lo menos, preocupantes. Odecu compró todos los cereales que están disponibles en supermercados. Pero no los llevó a un laboratorio, sino que revisó las etiquetas nutricionales junto con un equipo de ingenieros en alimentos liderados por la nutricionista Cecilia Castillo, ex jefa del Departamento de Nutrición del Ministerio de Salud.
Y así encontraron que sólo empresas internacionales -Nestlé y Kellogg's, que concentran casi el 80% del mercado- rotulan el contenido de azúcar. Las empresas nacionales no lo hacen.
"Queremos mostrar a los consumidores mejor información de los alimentos. Para elegir adecuadamente hay que saber distinguir entre publicidad y marketing", señala Stefan Larenas, de Odecu. Éste es el primer paso que se da en este ámbito.
Para los próximos meses ya están preparando otros análisis que buscan llamar la atención no sólo de las autoridades, sino también de las empresas, para que respeten a los consumidores e informen el contenido de sus productos para que sea la población la decida si los compra o no.
Para la doctora Cecilia Castillo, estamos ante un hecho inquietante, pero sigue la tendencia de otros países. De hecho, recordó un artículo de abril de 2004 publicado en la revista British Medical Journal, en el cual los expertos llaman a moderar el consumo de este tipo de cereales debido a las altas concentraciones de azúcar, sal y grasas.
"Encontramos lo mismo que se encontró en Europa y Estados Unidos, que el contenido es muy alto en azúcar y que en algunos es casi cercano al 40%, que no son cereales, sino alimentos en base a cereales", explica.
Dice que la Organización Mundial de la Salud recomienda que un 10% como máximo de las calorías del día provenga de los azúcares. Es decir, no más de 150 calorías al día, lo que equivale a 35 gramos (unas cinco cucharaditas de té). Muchas veces los niños comen dos porciones diarias o una grande, superando este porcentaje, explica.
La conclusión de la experta es lapidaria: "no, no son alimentos saludables".

El etiquetado

Uno de los temas más preocupantes para la doctora Castillo -y para otros expertos consultados por este diario- es que la nueva etiqueta nutricional puesta en marcha por el Ministerio de Salud en mayo pasado no solucionará el tema.
Y es que en ninguna parte se incorporó la obligatoriedad de declarar el contenido de grasas. Es una decisión voluntaria de las empresas.
Ello, pese a que distintos expertos sugirieron al Ministerio de Salud que se obligara a las empresas a declarar los contenidos de azúcar, dado los niveles de obesidad y sobrepeso de la población, que se elevan por sobre el 60% y que podrían estar generando pérdidas por sobre los US$ 280 millones anuales al país.
Sin embargo, Salud no acogió la propuesta. La doctora Castillo y Odecu proponen que los fabricantes de cereales reduzcan o eliminen el contenido de azúcar y eliminen la presencia de sal y grasas en estos productos de alto consumo infantil.

Riesgos potenciales

Expertos consultados por este diario coincidieron en que una dieta con alta dosis de azúcar puede ser nefasta para los niños. El doctor Jaime García Birón, nutriólogo de la Sociedad de Nutrición Clínica, explica que el consumo excesivo de azúcar, sal y grasa implica un riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. Por ejemplo, dice, 50% de la población es sensible al sodio (sal), y por lo tanto es más fácil que desarrolle hipertensión. Las grasas saturadas, a su vez, alteran los niveles de colesterol. Y el azúcar provoca obesidad, síndrome metabólico, resistencia a la insulina y, a futuro, diabetes.
García señala que éstos "no son productos saludables", y que la gente debería preferir no sólo los cereales con rotulado, sino que evitar los que tienen altos niveles de azúcar, potenciar los que son mayoritariamente fibra y reemplazar gaseosas azucaradas por jugos naturales.
A su vez, el jefe de Pediatría del Hospital Clínico de la Universidad Católica, Felipe Heusser, señaló que "los azúcares son los hidratos de carbono de más rápida absorción, se gasta menos en metabolizar y las calorías pasan casi directamente al organismo. Es más fácil ser obeso a costa de consumir azúcar que otros hidratos de carbono, como el arroz o la harina".

Nestlé responde

La multinacional Nestlé aceptó responder las preguntas de "El Mercurio" a diferencia de Kellogg's, donde no hubo respuesta a una solicitud de entrevista.
Nestlé -empresa que concentra casi el 60% del mercado de cereales- respondió a través de una agencia de comunicaciones que los niveles de azúcares presentes en sus productos son adecuados.
Para la empresa, un desayuno balanceado está compuesto por leche, fruta y cereales, que deben aportar el 25% de la energía y nutrientes necesarios. Por eso, añade, "los índices de azúcar presentes en los cereales para el desayuno están directamente relacionados con las necesidades nutricionales que se presentan a esa hora del día, ya que lo que se consume, y recomienda, es ingerir una porción de cereales, leche y una fruta".
La firma explica que una porción implica concentraciones de azúcar de 11 ó 12 gramos, que, sumados a la leche, llegan a unos 18, lo que a su parecer representa "el 20% de la recomendación de ingesta de sacarosa para un niño". Ello no coincide con la recomendación de OMS, y, por el contrario, se acerca casi a la mitad de la ingesta sugerida.
Pero Nestlé también hace mención a la responsabilidad de los padres. "Nadie come una caja de cereales en el desayuno...y, si eso es así, claramente hay un problema de responsabilidad del consumidor frente a su propia salud y la de sus hijos". Por lo mismo -sin tener la obligación legal- en forma voluntaria desglosan los contenidos de azúcar en las etiquetas nutricionales, a diferencia del resto de los competidores nacionales.
A nivel mundial, la compañía ha acogido las sugerencias y por eso prepara un cambio en los contenidos de azúcar. "Nestlé está desarrollando un programa en todo el mundo para reducir los niveles de azúcar en sus cereales para el desayuno en al menos un 10%, que esperamos concluir a fines del año 2006", anunció.

Vea el estudio completo y bájelo aquí

(Este artículo fue publicado el 26 de junio en "El Mercurio". Un par de semanas después, dos diputados recurrieron al Servicio Nacional del Consumidor por publicidad engañosa. Se inició una investigación que aún no concluye)

viernes, agosto 12, 2005

Trastornos mentales se globalizan


Los problemas mentales son crecientes... Y las posibilidades de mejorar, son reducidas. Diversos estudios muestran este drama. "Los disturbios mentales siguen siendo subdiagnosticados, poco tratados u omitidos por los planificadores de las políticas públicas de salud", señala un excelente artículo de Carlos Fioravanti, de revista Pesquisa Fapesp, de Brasil. Carlos es uno de los periodistas con más fino sentido del humor que he conocido y adora el buen periodismo.
Esta es su nota. Click aquí.

jueves, agosto 11, 2005

El lobby de Chiletabacos


Informe de la OPS acusa lobby de parlamentarios y detalla estrategias de la megaempresa del rubro:

Todo el poder de Chiletabacos en el Congreso

Mientras el Senado discute la nueva Ley de Tabaco, la investigación del organismo internacional advierte sobre los tropiezos y zancadillas que sufrió la antigua normativa. Aquí la historia e influencia de la principal compañía del rubro en nuestro país. Sin filtro.

Ermy Araya M.
LA NACION

La próxima semana la Comisión de Salud del Senado deberá analizar en particular cada uno de los artículos de la nueva Ley de Tabaco. Ésta incluye medidas mucho más drásticas que las contenidas en la normativa anterior que data de 1995, casi todas propuestas por el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Una investigación realizada el año pasado por la Fundación Centro de Investigación y Promoción de la Salud y Sexualidad chileno, Cipress, por encargo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), deja claro que las redes económicas, políticas y sociales de Chiletabacos -la principal empresa del rubro- son como piezas de ajedrez. Y muchos han colaborado en sus jaque mate.
La Nación tuvo acceso exclusivo al documento denominado “La industria tabacalera en Chile”. La idea de la OPS era establecer las posibles estrategias que desplegarían para neutralizar la ratificación del Convenio Marco, que finalmente firmó nuestro país en marzo pasado. Pero también, utilizarlo como una “cartita bajo la manga”, en caso de que no se cumplieran los acuerdos asumidos por Chile.

Un mal inicio

La historia legislativa de la Ley de Tabaco Nº 19.419 -aprobada y promulgada el 22 de septiembre de 1995- y el proceso regulatorio posterior, partieron mal.
El informe de la OPS dice que “la estrategia de la industria tabacalera fue dilatar y postergar el proceso durante varios años”. Y en muchos casos, la influencia de Chiletabacos sólo puede deducirse por las actuaciones de terceros.
La propuesta de ley original introducida el 30 de agosto de 1990, tenía una serie de elementos contundentes para el control del tabaquismo en Chile. Entre ellos se prohibía el auspicio o patrocinio de la industria tabacalera en acciones culturales, sociales o deportivos; la venta de cigarrillos a menores de edad, contar con advertencias que cubriera por lo menos el 20% de la superficie de las cajetillas, entre otros.
El documento internacional señala que desde un inicio, las votaciones en el Senado donde fue introducida la moción de ley, fueron contundentes a favor de la propuesta de legislar. Sin embargo, hubo varias señales de que el peregrinaje de la propuesta legislativa por el Congreso Nacional, resultaría más que accidentado.
Mientras los que planteaban las restricciones eran casi todos médicos -liderados por los DC Mariano Ruiz Esquide de la VIII Región y Nicolás Díaz de la VI Región- los que defendían la industria representaban un amplio abanico de intereses y sectores: trabajadores, publicistas, comerciantes, dueños de bares, hoteles y restaurantes, además de los legisladores fumadores.
Todos ellos se hicieron oír en el transcurso de los años que duró el proceso legislativo.
Cinco años más tarde, el 8 agosto de 1995, la Ley 19.419 sufrió cambios abismantes: el requisito que la advertencia ocupara el 20% del envoltorio fue eliminado por veto del Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle. La prohibición de que la empresa patrocinara eventos deportivos, educativos y culturales, fue eliminado. Y la prohibición de venta a menores y de cigarros sueltos: eliminado.

La mano invisible

El documento de la OPS detalla que Chiletabacos estableció claramente sus posiciones en contra de varios aspectos de la ley. Argumentó que la carga impositiva ya era muy alta, y que la empresa ya aportaba grandes sumas de dinero al fisco. Esto sumado al derecho a operar legalmente en la producción y comercialización de un producto lícito, que además era la fuente de trabajo para unos 700 empleados.
El senador DC Ricardo Hormazábal representó la postura defensora de los “placeres inocentes” de la vida. Reclamando una supuesta “corriente de asepsia” que recorre el país y que apunta a “abstenerse de todo”, insistió en que las restricciones sobre el consumo de tabaco apuntaban a su eventual prohibición e implicaban una discriminación en contra de los fumadores como él.
Incluso comparó a los promotores de acciones antitabaco, con las personas que discriminan a las personas con VIH/Sida y “quieren prohibir todo”.
Otro de los defensores acérrimos de las tabacaleras fue la senadora designada Olga Feliú, cuyo marido era abogado de Chiletabacos en esa época, según informó el senador Nicolás Díaz en una entrevista.
El informe acusa que la honorable actuó como vocero extraoficial de la empresa durante todo el proceso, buscando dilatar cada procedimiento. Planteó argumentos contrarios a cada punto y votó en contra de cada indicación. Perdió en casi todas las instancias, aunque ocasionalmente sus argumentos tuvieron eco entre otros legisladores.
Otro de los aspectos que se registran en el estudio del organismo internacional es el debate insólito que se produjo respecto a la prohibición de la publicidad en los estadios. Varios senadores plantearon el caso hipotético de que canales extranjeros transmitieran eventos que la televisión nacional no exhibiría por la nueva ley.
El senador y actual presidente de RN, Sergio Diez, advirtió que las multas propuestas en estos casos serían “la destrucción de Televisión Nacional”.
Peor aún, el entonces senador RN por Santiago, Sebastián Piñera, enfatizó que los jóvenes eran más maduros que los mayores, porque fumaban menos. Agregó que ya que no era principalmente la juventud la que asistía a los estadios deportivos, no tenía sentido prohibir la publicidad en ellos. ¿Por qué no prohibir la publicidad en los conciertos de Rod Stewart?, preguntó el senador, insistiendo en que las restricciones a la publicidad no funcionaban, porque los fondos simplemente se trasladaban a otras áreas.
El ex diputado DC Juan Carlos Latorre, también representante de una zona productora de tabaco, hizo referencia al “chiste de don Otto, que vendió el sofá para evitar la infidelidad de su mujer”. La publicidad en los estadios no tiene efecto alguno en el consumo, dijo.
Apelando al doble estándar operante en esta materia, el diputado UDI Patricio Melero sostuvo: “No creo que deba ser el rol del Estado el de restringir la libertad de los chilenos a tener acceso a una determinada publicidad”.
Finalmente, se hizo sentir la presión de los mismos fumadores dentro de la institución. Cuando la diputada UDI María Angélica Cristi propuso incluir al Congreso Nacional en las normas de restricción del humo secundario, la petición fue rechazada. LN

LOBBISTAS


Enrique Correa.
Vinculado al Partido Socialista, es dueño y director de la consultora Imaginaccion, ex Correa & Correa.
Es lejos el lobbista con más conexiones en el mundo político y empresarial y de mayor talento negociador en el ámbito público-privado de las regulaciones.
Fue ministro Secretario General del Gobierno durante el gobierno de Patricio Aylwin y en 1999 fue llamado a representar las inquietudes de Chiletabacos ante el Gobierno, por una eventual querella. El abogado Juan Agustín Figueroa fue quien lo recomendó.
Según versiones periodísticas la presencia de Correa fue fundamental en la decisión del gobierno del Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle de aplazar y eventualmente descartar una demanda contra las tabacaleras.
Es licenciado y profesor de filosofía de la Universidad Católica, se desempeñó como director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), y fue consultor del Banco Interamericano del Desarrollo, BID. También ha prestado labores de consultoría al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), como también a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Actualmente es el asesor principal del ex ministro de Obras Públicas, Carlos Cruz, vinculado al caso MOP-GATE.
También mantiene amistad con la ex canciller Soledad Alvear, a quien asesoró ad honorem y promocionó como candidata a la presidencia.
Es amigo personal del comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, mantiene excelentes relaciones con el ex ministro del Interior José Miguel Insulza y es miembro del directorio de Fundación Paz Ciudadana.

Juan Agustín Figueroa.
Abogado egresado de la Universidad de Chile. En 1999 realizó un informe en Derecho para abogados de British American Tobacco (BAT), quienes visitaron Chile ante una posible querella contra las tabacaleras por parte de los ministerios de Salud y Secretaría General de la Presidencia, a instancias del abogado Jorge Schaulsohn.
Masón y miembro histórico del Partido Radical Socialdemócrata (PRSD). Es reconocido por su habilidad política y su transversalidad a la hora de establecer contactos y redes en el mundo político, cultural y empresarial.
También es miembro del Tribunal Constitucional y socio del empresario Ricardo Claro.
El bufete jurídico de Figueroa, Figueroa & Coddou Asociados, está entre los más caros del país y es solicitado por el mundo privado y público.

Miguel Alex Schweitzer.
Es abogado del ex dictador Augusto Pinochet desde 1998 y muy cercano al círculo de poder de la UDI.
En 1999 señaló a un medio de comunicación, que Chile no tendría posibilidad alguna de ganar una demanda contra las tabacaleras en EEUU, lo cual fue comunicado al gobierno a través del actual secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
ABOGADOS
El bufete jurídico Guerrero, Olivos, Novoa & Errázuriz es uno de los conglomerados de influencias de alto vuelo de la derecha chilena.
Fundado en 1980, lo integra Jovino Novoa, senador y actual presidente de la Unión Democrática Independiente (UDI).
Otro de sus socios es Hernán Felipe Errázuriz, quien fue canciller y luego embajador en los Estados Unidos durante la dictadura; y Roberto Guerrero del Río, rector de la Univesidad Finis Terrae y miembro del directorio de Chiletabacos.
El estudio cuenta con una extensa lista de clientes. Entre ellos destacan la Universidad Finis Terrae, vinculada a la UDI y la congregación ultracatólica Legionarios de Cristo, la suministradora eléctrica Endesa y Telefónica de Chile.
La firma destaca la experiencia de sus abogados en entidades gubernamentales y autónomas, tales como el Banco Central, el Comité de Inversiones Extranjeras y la Superintendencia de Valores y Seguros, así como también en bancos y empresas. “De este enorme círculo de relaciones y de su conocimiento de primera de primera mano del tema regulatorio, se desprende la capacidad del bufete de utilizar sus nexos en los sectores público y privado a la hora de defender los intereses de sus clientes”, concluye el informe de la OPS.

(Ermy Araya es periodista. Escribe para La Nación y se ha especializado en temas de Salud. Este artículo, publicado el 30 de mayo de 2005, provocó una insólita reacción de la oficina chilena de OPS que intentó desmentir el contenido del informe tras algunas llamadas del ministerio de Salud)